domingo, 28 de marzo de 2010

No escribe el poeta (2)

Era viernes y como cada viernes, no tenía planes, no tenía dinero y por supuesto, ella no le llamaría para preguntar qué tal le estaba tratando la vida y eso era demasiado para su mente atormentada. Ella le dejó de llamar, sin más. Un día se diò cuenta que ya llevaba un mes sin saber de ella y comprendió que había encontrado una vida mejor, un amante mejor o tal vez había muerto...En cualquier caso, él ya no tenía fuerzas ni ganas de intentar recuperarla, esa sensación de haber perdido cosas importantes ya era un sentimiento acomodado en su cabeza y claramente no le sentaba nada bien. Estaría con otro tipo, seguro.

(Se tumba en la cama descalzo, en vaqueros y enciende un cigarro que no acaba).

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