Lo que fue una sonrisa limpia y desenfadada
es hoy cita urgente en el dentista.
Las fotografìas
pocas veces mienten
y evidencian
que muchos dientes juntos
no es motivo suficiente
para ser feliz.
El pobre fotògrafo nos miraba
sabiendo de antemano
que eso no era amor.
Y por pudor o profesionalidad
no quiso cobrarnos el revelado.
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